Me declaro CULPABLE


Esta reflexión me surgió esta mañana después de darme cuenta que había una cosa que me estaba molestando y pensé:


Me declaro CULPABLE, de qué? de ser HUMANA, de tener sentimientos, de no siempre saberlos gestionar pero no darme por vencida nunca, o a veces parar para descansar de ello.


La inercia, las obligaciones, la vulnerabilidad al juicio ajeno, las heridas por sanar, las nuevas, las victorias, las cicatrices que denotan superación, los golpes, los traumas, los actos reflejo, los prejuicios, los juicios y un sinfín de etcéteras a veces nos hacen olvidar de lo más simple y complejo, que somos eso, seres humanos y no máquinas.


Que podemos programarnos la mente? Por supuesto, pero a veces se nos escapa el tiempo y nos distraemos.


Lo veo muchísimo en mi consulta, mis grupos de interacción, en mis allegados y en mí misma. La gente no para de quejarse de querer un cambio, de reclamar soluciones a los expertos, pero pasados dos o tres días, ese entusiasmo desaparece, pero no el reclamo...


Bendita especie reinada por la ley del menor esfuerzo según para qué... Y con esto no abogo a que hay gente que no se esfuerce, que ya nos conocemos los "pieles finas", me refiero a que sí, que te puede pasar, que te puedes cansar, que puedes apartarte por un momento del camino si la pausa lo amerita y que, cuando seas consciente de ello recuerdes tu humanidad, pero no para excusar tu inmovilidad o el recurrir a querer cerrar el corte sólo cuando sangra, sino para no verte sólo desde lo que no haces, para responsabilizarte y tener el coraje (o los huevos bien puestos que le dicen en mi barrio) de aparcar la queja, la excusa, la postergación, la energía al pedo que dedicas machacándote y la conviertas sea como sea y te cuadre como te cuadre, en el plan de acción para ti.


Cómo te declaras?

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